Guía para tu marca VII: no te olvides de registrar tu marca

Qué bien sienta tener por fin una marca con la que identificar tu empresa y comunicar sus valores. La usas en tus tarjetas de visita, en la papelería, en la web y en las redes sociales, aparece en tus productos y servicios y te encanta. Un momento, ¿y esta otra marca? ¿Por qué es casi como la mía? La mía salió antes, ¡me han copiado! O no, a veces las buenas soluciones obvias provocan que empresas similares tengan marcas parecidas.

Para evitar este tipo de situaciones desagradables, tienes dos herramientas a tu alcance. La primera es exigirle a tu estudio de diseño, agencia de publicidad o estudio creativo que no se queden con la mejor solución evidente (aunque ten en cuenta que la buena creatividad es un bien escaso y costoso). La segunda y más importante es que corras a registrar tu marca en cuanto la tengas. En España puedes hacerlo en cualquier sede de la OEPM o en las oficinas dependientes. Aunque hay que pagar una tasa cada diez años para mantener el registro, no es nada comparado con todo lo que puedes perder si tu marca es plagiada. Es cierto que el registro no te exime de esta posibilidad pero te da las armas para reclamar lo que es tuyo.

Ejemplo de plagio, caso Nike vs Newport Cigarettes

Ejemplo de plagio. Imagen del blog Paredro y su post “10 casos de plagio: carteles, logos e ilustraciones”.

Puede que tu negocio sea pequeño o un local comercial de barrio y consideres que el registro es cosa de grandes empresas o un gasto innecesario. En realidad, el registro de tu marca es una inversión sobre uno de los bienes más preciados de tu empresa; su identidad. ¿Te gustaría que la tintorería que hay unas calles más abajo usase un logotipo como el tuyo y los mismos colores de marca que tiene tu lavandería? Seguro que no. Si te ocurre algo así, y por desgracia aún no tienes tu marca registrada, habla con el establecimiento pues puede que el plagio sea fruto de un mal diseñador y el propietario del negocio no tenga ni idea. Seguro que en ese caso pedirá explicaciones a su proveedor que tendrá que brindarle una nueva marca. Si la empresa que plagia se niega a retirar la marca, habla con el estudio de diseño gráfico o la agencia que la creó para ti. Ellos serán los primeros interesados en evitar estas situaciones.

Nuestra recomendación es que registres siempre tu marca. No lo cedimos por manía de estudio creativo. ¿Qué ocurriría si el negocio que ha plagiado tu marca averigua que no está registrada y la inscriben antes a su nombre? Será muy difícil conseguir que la retire, puesto que tiene un Registro de Marca a su nombre y tú no. Probablemente tendrás que volver a diseñar tu marca con todo lo que ello conlleva. Así que cuida con celo tu identidad corporativa, aquello que te diferencia de la masa de la competencia, y registra tu marca.

¿No la has registrado y ahora hay tres iguales? Pide un rediseño en info@margenestudio.com

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