Guía para tu marca II: cuidado con las modas

Acabas de montar tu nuevo negocio. Un establecimiento de cara al público que no depende de una gran marca. Así que necesitas crear la tuya propia. Sabes que la marca será esencial para diferenciarte del resto de comercios de la competencia, darle una identidad a tu negocio y atraer clientes. Llegado ese momento es muy fácil pensar que lo mejor es una marca fresca, moderna y que guste al público general. (Dejemos a un lado que es una concreción ineficaz de lo que debe ser una marca y que seguramente por “gusto” general se entienda algunos conocidos a los que se pregunte). Seguramente acabemos cayendo en un orden lógico que nos lleve a pensar que lo mejor es adoptar el estilo que esté de moda en ese momento. (En el año 2016 esto se traduciría en un logotipo hipster y algo de lettering en el escaparate).

Orgullosos y contentos, exponemos nuestra nueva marca al mundo; es decir, a las redes sociales. “Qué chulo! :D”, “Me encanta!!!”, “Es genial!! Felicidades!”, emojis felices, pulgares arriba y favoritos pueden darnos la sensación de que hemos dado en el clavo. Y lo habremos hecho en un principio. Nuestro local se llena de gente “moderna”, es la comidilla en las redes y la comunidad de nuestra página web no podría estar más activa. Parece muy idílico pero esta situación tiene dos posibles lados oscuros que no querrás padecer:

1. ¿Has visto la caja? ¿Hay dinero? ¡¿No?! Puede que te hayas olvidado del público objetivo de tu negocio, aquél al que realmente va dirigido tu producto o servicio. Y resulta que a las señoras que buscan una frutería les da igual si tu logo es hipster o si les regalas un kilo de plátanos por subir una foto de tu tienda a Instagram o hacer check-in en Foursquare.

Señora confusa

La señora Skinner no entiende de nuevas tecnologías sociales

2. La otra posibilidad (como sucede por ejemplo en restauración) es que la caja esté a rebosar y todo vaya bien. Aunque… ¿qué ocurrirá cuando pase la moda? ¿Tienes una clientela fiel o solo va tras lo último?

Una imagen de marca “a la moda” solo funciona si verdaderamente nuestro público potencial y objetivo tienen entre sus características comunes predominantes el seguimiento de las modas. Además, tendremos que contar con adaptar nuestra identidad corporativa a la moda de cada momento con el gasto que ello conlleve y esperando no equivocarnos en cuanto a tendencias. Nuestro humilde consejo es que construyas tu marca en base a rasgos comunes y atemporales de tu público objetivo porque las modas siempre son pasajeras. Una marca puede ser moderna y fresca sin seguir el último grito y soportará el paso del tiempo si está bien creada.

 
Consulta presupuestos para tu imagen de marca en info@margenestudio.com

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